La descripción del barranco del Poyo
Cavanilles describía así este accidente natural causante
de tantas desgracias: «Siguiendo hacia el
sur desde Alacuás, como a un cuarto de legua, atraviesa el barranco, que
empieza en las montañas de Buñol con dirección a Chiva, entra en esta villa, y
continúa por el término de Cheste, donde recibe otro considerable [cauce]:
engrosado con este aumento y con las vertientes de aquellos montes, cruza el
llano de Quart junto a la venta del Poyo, pasa después por las cercanías de
Torrent, que deja a su derecha, como igualmente Catarroja, y desagua en la
Albufera de Valencia»
«Su
profundo y ancho cauce siempre está seco, salvo en las avenidas, cuando recibe
tanta agua y corre tan furiosamente, que destruye cuanto encuentra. En 1775
causó muchísimas desgracias en Chiva, sorprendiendo a media noche a sus
vecinos. Asoló un número considerable de edificios, esparciendo por más de dos
leguas los tristes despojos y los cadáveres de los pobres que no pudieron
evitar la muerte». Así describía el famoso barranco del Poyo el botánico Antonio José de Cavanilles, en su 'Historia Natural del Reyno de Valencia', publicado en 1795.
Prueba del riesgo que suponía este cauce, sobre el que
advertía el célebre botánico nacido en Valencia en 1745, y al que nunca se ha
puesto remedio, es que lugares como Paiporta, Alfafar o Picaña, donde el agua
golpeó la semana pasada con toda su fuerza, llevándose por delante casas y
vidas, no fueron los que más lluvias recibieron por la DANA. Sin embargo, eran
zonas de riesgo potencial de inundación, según señalaba hace dos siglos 'Historia
Natural del Reyno de Valencia'.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario